(Project) De cómo los objetos aparecen en el mundo. Una mirada a la obra de Deniz Gül

Podríamos decir que el trabajo de Deniz Gül está constantemente transformando la poesía en objetos, pero sobretodo respondiendo a sí misma a la pregunta de cómo los objetos aparecen en el mundo, y de qué manera nos relacionamos – consciente o inconscientemente- con ellos a lo largo del tiempo. En la mayoría de sus proyectos su aproximación a la materia y las formas tiene origen en la escritura,  primero viene un libro, donde incluye poemas e historias de diversos personajes, cruzando la realidad política y social de Anatolia con la vida cotidiana de la Turquía actual. Estos relatos, escritos de su puño y letra, son el punto de partida a sus instalaciones y performances.

Conocí a el trabajo de Deniz en septiembre de 2015, visitando la Bienal de Estambul de ese año, donde tenía una instalación específica llamada (Stone) Manuscripts Don´t Burn en una antigua casa griega abandonada en el centro de la ciudad. Al entrar me sentí instantáneamente en un territorio conocido, como si la casa hubiese sido habitada por parientes lejanos, o las colchonetas puestas en el suelo fueran un lugar donde yo acudiera cotidianamente a descansar y meditar. En el techo habían instaladas unas maderas gruesas del árbol del Tilo (Linden Tree) talladas con diferentes dibujos, algunas formas muy abstractas, otras fácilmente reconocibles como un hombrecito, un animal y algunos objetos. Tendida en el suelo, mirando ese techo lleno de historias, comencé a relacionar el trabajo de Deniz con el documental de Patricio Guzmán “Nostalgia de la luz”, en el que varias historias se entretejen entre el árido paisaje y el nítido cielo del desierto de Atacama en el norte de Chile. Ambos relatos parecían abrir un camino común que despertó en mi una enorme curiosidad.

Pasados algunos días decidí contactar a Deniz y contarle mi experiencia con su obra, con la intención de poder profundizar en su trabajo. Iniciamos un largo diálogo por email, y a través de diversas historias, cruzamos los mundos de cada una entre Turquía y Chile. Ambas nos sorprendimos de las similitudes históricas entre nuestros países, e incluso de ciertas influencias culturales compartidas. En septiembre había finalizado su tercera exhibición individual, con ella la artista estaba cerrando un ciclo en su producción y debido de la actual situación política en su país, tenía muchas ganas de conocer otros contextos y comenzar nuevas investigaciones.

Todo esto fue poco a poco motivando un viaje a conocer este lado del mundo,  los intereses de Deniz sobre América Latina se orientaban principalmente hacia el universo indígena, la colonización y la historia de nuestros pueblos originarios, su mística, espiritualidad y en especial su relación con la naturaleza. El viaje comenzó en diciembre de 2016, visitando el Valle Sagrado de los Incas en Perú, la Sierra de Santa Marta en Colombia, entre otros lugares. Recorrimos juntas algunos parques nacionales del Sur de Chile como el Conguillio[1] con sus Araucarias milenarias, y luego ella siguió rumbo hacia la Patagonia y cruzó a Argentina, regresando a Turquía en marzo de 2017. El objetivo de ese viaje no fue realizar un proyecto específico, sino más bien conocernos, vivir experiencias comunes, descubrir intereses y sobretodo ofrecer a Deniz la posibilidad de ver y comprender un territorio y una cultura diferentes, y con ello poder comenzar a establecer nuevas relaciones y un proyecto común.

Hasta ahora Deniz había estado trabajando con especial énfasis en la historia de su región, y poder comenzar un proyecto en este nuevo contexto implicaba para mi un gran desafío curatorial, el de  acceder al corazón de sus preocupaciones y comprender en profundidad el valor conceptual y simbólico detrás de cada uno de los objetos y textos que ella crea. De los muchos elementos presentes en su práctica, sentí especial curiosidad por explorar su interés por trabajar con elementos orgánicos vivos, y mediante éstos representar e introducir la historia política y cultural de muchos individuos y familias en Turquía. LOYELOW, su más reciente exposición en The Pill – Estambul, comienza por un libro – que es más bien una novela-, escrito por la artista. Una revelación íntima sobre el significado que inconsciente o conscientemente atribuimos a los objetos. El resultado es poético y atractivo. Una gran agrupación de pequeños objetos de hormigón en el suelo forman la pieza central de la exposición. Los coches de juguete, las pistolas, los neones, los teclados, los mandos a distancia, los guantes, los zapatos etc. inmersos en ácido sulfúrico y azúcar en polvo nos hacen preguntar si alguien estaba aquí antes de nosotros llegáramos.

La combinación de diferentes objetos para generar combinaciones de significados ambiguos es una constante en su obra. Teodara es el nombre de unas esculturas de vidrio con forma de hojas, específicamente de una Monstera Deliciosa, instaladas sobre un antiguo carrito callejero. Teodara es uno de los nombres griegos más comúnmente usados en Turquía para las mujeres, y la planta es un símbolo de la modernidad. Cuenta Deniz que ésta es una especie que forma parte de la decoración de muchas casas turcas desde comienzos desde los años setentas. La Monstera, más conocida en Chile como Filodendro, es endémica de Sudamérica, y es también uno de los elementos más comunes de encontrar en las casas de nuestras abuelas, e incluso en las nuestras, como una herencia invisible, como un testigo del paso del tiempo. Esta relación entre los elementos del pasado y los del presente, aquello que trasciende, es el origen de otra obra llamada KU, una serie de vasos de té llenos de arroz cocidos puestos sobre una gran bandeja de bronce.  Estos vasos son los más comúnmente utilizados por los turcos para tomar té, cualquiera que haya ido a Turquía los habrá visto en bares, restaurantes y principalmente en la calle donde se ofrece te a toda hora. El arroz se va descomponiendo a lo largo de los días creando pequeños micro organismos, transformando el alimento – básico en toda dieta- en algo putrefacto e incomible.

B.I.M.A.B.K.R fue su segunda exposición en 2013, ésta también comienza por un libro en el cual tres personajes, cuyas iniciales se representan en el título, dan origen a tres diferentes montajes creados durante los meses de exposición. Los objetos tienen sus múltiples significados y abren espacios para diferentes lecturas contextuales y relacionales sobre las formas cotidianas de poder fluctuando entre lo visible y lo invisible. La proposición de Deniz comienza con la transformación del Monumento de la República de Taksim en mobiliario de hogar, enfatizando la transición de una monumentalidad patriarcal a un objeto doméstico como las formas en que una escultura pública resuena con expresiones de poder de los espacios privados y domésticos. Una columna hace hincapié en el eje vertical del poder, así mismo, una cubeta de yeso llena de agua investiga las formas de existencia y visibilidad del objeto. Leak (filtración) es el nombre de esta última, el agua dentro de la palangana disuelve la base de la escultura en el tiempo y permite que el objeto se altere de su propia forma. La performatividad aquí permite un devenir de la materia, que es incapaz de cumplir su propósito. Leak es una abstracción de la palabra misma, que se une metafóricamente a los sistemas de poder que comienzan a filtrarse en el tiempo, incapaces de mantener su funcionalidad. Es una forma en dos, simultáneamente sólida y en transición.

5 Person Buffet fue un proyecto de larga duración que comenzó en 2009 con una publicación, luego implicó una exposición 2011 y terminó en 2015 con un performance del mismo nombre interpretado por 5 diferentes actores. En el texto, Deniz ha abierto una memoria lingüística para las voces y actuaciones de 5 personajes encarnados en 5 piezas de mobiliario, utilizando palabras que ella podía recordar de los medios de comunicación, de las calles y de su voz interior – palabras mayormente deformadas a través del filtro de la memoria. Dejando de lado por un momento el sonido y el lenguaje escrito, durante el tiempo de exposición el cuerpo principal del proyecto fue encarnado por los muebles: una vitrina, un armario, una caja fuerte, un ataúd y una puerta convertida en una habitación. Deniz sitúa los muebles como si fueran sus propios monumentos-objetos en el centro de la instalación, a simple vista estos parecen solo muebles, pero las diferentes intervenciones sobre ellos los vuelven piezas únicas y llenas de secretos, propiciando la tensión entre el exterior y el interior. Del mismo modo, un sexto elemento, una mesa sin sillas, actúa como una invitación para los 5 personajes en cuestión a discutir sus asuntos privados en un lugar público. The Table ( The Fountain) está inspirada en las fuentes de agua de las plazas públicas, esta mesa redonda y grande encanta el espacio entero con su forma, mientras que la leche que hierve en su centro extiende su olor por todas partes a lo largo de los días. Durante la exposición esta pieza fue el centro de un performance del mismo nombre en que una performer fue realizando la postura de yoga llamada la Silla (The chair pose), alrededor de la mesa durante 7 minutos hasta dar la vuelta y completar los puestos.

 

A medida que los personajes de 5 Person Buffet llevan al espectador a sus profundidades, éstos liberan lo que ha estado escondido en la memoria personal y social. La obra crea un espacio único donde la claustrofobia de lo introvertido, y la agorafobia de salir, de desbordarse, coexisten juntos. El proyectó finalizó en 2015 con otro performance mayor, organizado en tres actos, la partitura presenta una constelación de temas: el deseo, la sexualidad, la ambivalencia política, el orgullo nacional y la búsqueda de la identidad cultural. Personificados por 5 músicos en vivo, los personajes revelan sus pensamientos más íntimos, e impulsos, que lentamente dan lugar a una efusión de furia, rabia, frustración, melancolía y pérdida. La poesía-lengua original de la artista evoluciona, del silencio de los muebles en su exposición, a una experiencia puramente fonética y auditiva.

Los movimientos de ida y vuelta que Deniz lleva a cabo constantemente en su práctica, así como los vínculos que establece entre objetos y texto se transformaron rápidamente en un campo de experimentación sobre el cual poder extender una nueva investigación, esta vez, con matices orientados hacia el continente americano. Uno de los asuntos que surgió en nuestro viaje fue cómo la colonización y la sucesiva mercantilización de la tierra terminó por prácticamente exterminar ciertos tipos de árboles y plantas nativas, ya que debido a la calidad de su madera sirvieron para la industrialización de ciertos territorios, ejemplos de ello son la construcción de líneas de tren, postes de luz,  astilleros, carbón, vivienda y muebles.[2] El choque cultural entre colonizadores y pueblos originarios, por ejemplo en el sur de Chile, trajo consigo la irreversible tala de enormes extensiones de bosques, pero también la pérdida de un vínculo sagrado entre el hombre y la tierra[3]. Un vínculo en el cual un árbol no es solo un trozo de madera con el cual construir una herramienta, sino que constituye un agente vivo dentro de un ecosistema, un ser sagrado dentro de la cosmoexperiencia del territorio, cuyo cuerpo es testigo milenario de la vida. Desde aquí surgió entre nosotras una nueva forma de mirar aquellos muebles que encarnaron los personajes de 5 Person Buffet, asumiendo la existencia de muebles que fueron hechos con árboles de cientos de años, con espíritus viejos del espeso bosque sagrado de algún territorio indígena, antiguos habitantes, anteriores a toda colonización.

Todo esto es el punto de partida de una nueva investigación en la obra de Deniz en la cual es posible mirar los muebles como agencias más que como personas ficticias o reales,  en busca de acercarnos al uso y el dominio privado del objeto. Aún no sabemos que trajectoria tomará este nuevo projecto, pero esperamos traiga nuevas preguntas sobre nuestra relación con los objetos, su aparición en el mundo, con la obra de arte en sí misma y con ello, las capas de historia que posiblemente podamos leer en la materia de la cual los objetos emergen.

 

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[1] El Parque Nacional Conguillio está ubicado en la región de la Araucanía en el sur de Chile. En él se conservan, entre otras especies, milenarios bosques de Araucarisa, árbol nativo de esta región y sagrado para el pueblo Mapuche. Entre sus descripciones, una de las más elocuentes y fascinantes es la del escritor Gastón Soublete que refiere al paisaje del Conguillio en relación a la gran resistencia que ha puesto el pueblo Mapuche, desde la conquista a la actualidad, por la conservación de estos territorios: “El lago calmo, en la otra ribera el bosque de araucarias – algunas de 2000 años – se reflejaban en el lago, encima la cordillera nevada, y detrás de mi el Volcán Llaima. Es uno de los paisajes mas grandiosos que he visto en mi vida. Faltaba solo que yo viera el cogote de un dinosaurio asomándose…. Entonces escribí: De tres siglos lavaron la afrenta combatiendo en el campo de honor ¿Qué defendían con tanto ahínco los Mapuches? Defendían el Paraíso.”

[2] Esto no significa que antes de la colonia los pueblos originarios no utilizaran estos recursos, lo hacían a pequeña escala, para ellos muchas de las plantas  y árboles tenían fines medicinales y rituales, con ciertas maderas fabricaban utensilios domésticos y construían canoas o pequeñas embarcaciones, entre otras cosas. Con la Colonia, la utilidad y fama de maderas como el alerce llevaron a transformarlo en un producto de exportación e incluso en una moneda de cambio por su gran valor económico. Ver: Otero, Luis. La Huella del Fuego. Historia de los bosques nativos. Poblamiento y cambios en el paisaje del sur de Chile. Editorial Pehuén. Santiago de Chile, 2006

[3] En la cultura Mapuche se realiza un Nguillatun (ceremonia) por la cual se agradece y pide permiso para extraer los bienes de la naturaleza, cada acto de extracción debe ser autorizado por un Nguen (Espíritu de la naturaleza).

 

Deniz Gul (nace en Izmir, Turquía 1982) es una artista multimedia conceptual. Ha recibido el premio del CecArtsLink en Nueva York (2014) e invitada a la residencia del Hyde Park Art Center, Chicago (2012); Tokyo Wonder Site, Tokyo (2008), Khoj, Mumbai (2006). Su trabajo ha sido incluido en exhibiciones en instituciones de Europa, incluyendo el Salzburger Kunstverein, Salzburg (2012); el Center for Contemporary Art UjazdowskiCastle, Varsovia (2010); el Palais des Beaux Arts, Lille (2009); el Centre De Cultura Contemporania, Barcelona (2008). Recientemente fue invitada a hacer una instalación específica en un apartamento griego abandonado en el barrio de  Beyoğlu en Estambul para la 14a Bienal de esa ciudad curada por Carolyn Christov-Bakargiev.