Un paseo por ONE TORINO la nueva propuesta de Artissima #20

Dentro del panorama cultural global las ferias de arte se han transformado en un importante foco de movilización de las principales galerías, artistas, curadores y coleccionistas que van en busca de los imperdibles del arte contemporáneo. Los recintos feriales son tan similares que cada vez que uno entra a una feria, ya sea en Miami o en Londres, uno parece entrar en un constante déjávu, los mismos pasillos, las mismas galerías, los mismos rostros. Sin embargo algo ha comenzado a cambiar y las principales ferias del mundo están apostando por crear programas fuera de los recintos feriales para generar una experiencia distinta,  atraer a nuevos visitantes y complementar los largos días de feria con múltiples actividades alrededor de la ciudad. Desde el pasado viernes 8 de noviembre hasta el domingo 10 se realizó en la ciudad de Torino la edición número 20 de Artissima. Una feria que comenzó en 1994 como un evento local con claras ambiciones de transformarse en una de las más importantes del mundo. Gracias al trabajo de su directora Sarah Cosulich Canarutto y los subsidios de la Fundación Torino Musei esta feria ha ido construyendo una identidad basada en la exclusividad y la sofisticación de sus productos encontrado en ellos un distintivo para existir y destacar entre otras ferias internacionales.


Publicidad de Artissima para ONE TORINO en el Palazzo Cavour

Publicidad de Artissima para ONE TORINO en el Palazzo Cavour. ©CarolinaCastro


La particularidad de Artissima tiene relación, no solo con la calidad de sus expositores y visitantes, sino que principalmente con su ubicación geográfica, la ciudad de Torino –a tan solo unas horas de Suiza y Mónaco- posee un gran patrimonio cultural y arquitectónico –castillos y palacios- que invitan a pasar por la ciudad, no sólo para visitar la feria sino para apreciar su entorno. Es por eso que en una apuesta que expande la apuesta cultural de la feria más allá de su nicho comercial, en esta edición se creó por primera vez el programa de exposiciones llamado ONE TORINO, producido por Artissima y realizado en colaboración con los principales instituciones de arte contemporáneo de la ciudad: Castello di Rivoli Museo d’Arte Contemporanea, GAM Galleria Civica d’Arte Moderna e Contemporanea, Fondazione Merz, Fondazione Sandretto y Palazzo Cavour. Cada uno de estos espacios alberga, desde la inauguración de la feria y por tres meses, exposiciones comisariadas por destacados curadores internacionales. Abarcando temas que van desde el choque de los estilos arquitectónicos en las diferentes ciudades del mundo, hasta el gran cambio en las fuerzas de producción desde la revolución industrial hasta la actualidad los comisarios de ONE TORINO han invitado a más de 100 artistas a ser parte del sus exposiciones. Aquí una breve reseña de cada una de ellas.

Comenzando por el Castello di Rivoli la exposición illy Present Future Award presenta a los artistas premiados en la edición pasada de Artissima que formaban parte de los Solo Projects de esa sección en la feria: Naufus Ramírez-Figueroa (Guatemala), Vanessa Safavi (Suiza) y Santo Tolone (Italia). Comisariada conjuntamente por Andrew Berardini, Crítico y Comisario independiente, Los Ángeles; Gregor Muir, Director, ICA – Institute of Contemporary Arts, London y Beatrix Ruf, Directora y Comisaria de la Kunsthalle Zürich.


Vista de la exposición illy Present future Award en el Castello di Rivoli. Obras de Naufus Ramírez-Figueroa y Vanesa

Vista de la exposición illy Present future Award en el Castello di Rivoli. Obras de Naufus Ramírez-Figueroa y Vanessa Safavi. ©Studio Santorsola


En un interesante despliegue de medios y técnicas, las obras de los tres artistas dialogan desde sus similitudes y diferencias, compartiendo la necesidad de invitar al espectador a ser parte de experiencias vitales, así como cuestionarse la función de los espacios arquitectónicos y las tradiciones culturales, todo en un atractivo entorno medieval con hermosas vistas de los Alpes. El trabajo de Naufus Ramírez-Figueroa se centró principalmente en un performance inaugural llamado  Feather Piece. Con el Castello colmado de visitantesél se sentaba en una banca de madera, se quitaba la camisa, y lenta y elegantemente iba insertándose plumas negras -una pluma a la vez- a lo largo de todo su brazo izquierdo. Las plumas se transformaban en una extensión de sí mismo como si de pronto no las hubiera agregado sino que hubiesen brotado de su piel. Una vez que su brazo ya se encontraba emplumado, el artista se puso de pie comenzando una serie de movimientos sutiles, como testeando y experimentando esta nueva parte de sí. Al cabo de unos minutos de este baile, comienza a quitarse las plumas que lentamente van cayendo al piso formando un dibujo que actúa como registro del performance y permanece en la exposición.”[1] A este vestigio lo acompañan otras piezas como el video del performance Breve historia de la arquitectura en Guatemala, donde él junto a otros dos performers bailan al son de la marimba vestidos con unas maquetas-esculturas de tres arquetipos de la arquitectura mas representativa de Guatemala: la ruina Maya (el Gran Jaguar de Tika), la iglesia colonial (iglesia La Merced en la Antigua Guatemala)  y el edificio moderno (Banco de Guatemala en la Ciudad de Guatemala). La exposición de este artista se completa con Cuerpo Geométrico xilografías de volúmenes geométricos y la presencia de una alfombra de alpaca hecha a mano de 5×7 metros con los diseños geométricos que naturalmente se crean al tejer la lana. La obra de Naufus Rámirez-Figueroa nace de sus obsesiones incorporando elementos que conectan la oscuridad y un mundo de fantasías que conviven en la historia política y social de su Guatemala nativa.
Performance Feather Piece, Naufus Ramírez-Figueroa en el Castello di Rivoli.

Performance Feather Piece, Naufus Ramírez-Figueroa en el Castello di Rivoli. ©ProyectosUltraVioleta

Performance Feather Piece, Naufus Ramírez-Figueroa en el Castello di Rivoli.

Performance Feather Piece, Naufus Ramírez-Figueroa en el Castello di Rivoli. ©FelipeMujica


En la sala contigua se presenta la obra de Vanessa Safavi quien compone ficciones surrealistas que sirven de autorretratos y lo que ella llama Dispositivos Mentales. En el Castello Di Rivoli presentó If Losing the Center un paisaje de arena esparcida por los suelos, Vital Energy and Being Relax una serie de pinturas de silicona, junto con My Head is a Box una instalación sonora compuesta por jarrones de terracota. Ésta última es una caja que emite un sonido casi imperceptible, hipnótico, un susurro seductor que atrae al espectador en un refugio íntimo. Su obra hace referencia a la nada, la contemplación y el escape, a la armonía utópica, y posiblemente al escepticismo común de todos los visitantes. Y para terminar, el último premiado es Santo Tolone quien en perfecto diálogo con la obra de Rámirez-Figueroa, presenta una intervención arquitectónica que desestabiliza aún más un espacio que ya están afectado de manera significativa por el diseño propuesto por los comisarios. Su construcción establece enfáticamente un espectáculo dentro del espectáculo, con una serie de esculturas formales de objetos cotidianos y de elementos extraídos de los comerciales italianos de la década de 1950 que, una vez transformados y reproducidos a gran tamaño, se vuelven de repente irreconocibles o, irónicamente, de una escala y repetición desorientadoras. Contra estos objetos, vueltos muy poco familiares, nos encontramos con nosotros mismos, riendo quizá, sin entender si nos hemos encogido o de pronto, como Alicia en el País de las maravillas todo se ha vuelto más grande.
Instalación If Losing the Center de Vanessa Safavi en el Castello di Rivoli.

Instalación If Losing the Center de Vanessa Safavi en el Castello di Rivoli. ©Studio Santorsola

Instalación My Head is a Box de Vanessa Safavi en el Castello di Rivoli.

Instalación My Head is a Box de Vanessa Safavi en el Castello di Rivoli. ©Studio Santorsola


La Fondazione Merz, creada en 2005 para atesorar la obra del artista italiano Mario Merz y promover la investigación de arte contemporáneo y las iniciativas culturales, acoge la exposición Ways of Working: The Incidental Object comisariada por  Julieta Gonzáles, Comisaria del Museo Tamayo de Ciudad de México. Esta exposición es una investigación en proceso que analiza cuestiones relacionadas con la subjetividad y la identidad en el contexto de la producción industrial y el lugar de trabajo. Aborda temas como la alienación y la producción desde el sxx hasta la actualidad, la generación de nuevas formas de trabajo y los diferentes enfoques hacia el objeto producido. En este primer capítulo, como lo señala su título, es el objeto el protagonista de la exposición, la cual se construye como un mapa que traza las afinidades entre las obras de artistas de diferentes generaciones que articulan diferentes líneas de pensamiento. En una misma sala, en el subterráneo de la Fondazione Merz se presentan un conjunto de obras seminales de los años 60s y 70s de artistas consagrados como Stuart Brisley, quien presenta su monumental instalación Hille Fellowship Poly Wheel, compuesta de 212 sillas apilables Robin Day; Enzo Mari con su silla democrática construida según las instrucciones de Autoprogettazione; A real Sum is a Sum of People de Mario Merz; Charlotte Posenenske con una serie de Reliefs, y Mladen Stilinovic con Exploitation of the Death.
Personal Panel Uniforms de Andrea Zittel en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz

Personal Panel Uniforms de Andrea Zittel en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz. ©Studio Santorsola

Figures of Speech (Formation of a Crystal) de Falke Pisano en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz

Figures of Speech (Formation of a Crystal) de Falke Pisano en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz. ©Studio Santorsola

A Real Sum is a sum of People de Mario Merz en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz

A Real Sum is a sum of People de Mario Merz en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz. ©Studio Santorsola


En diálogo con estos renombrados trabajos se encontraban obras de artistas jóvenes como Tobias Putrih (Slovenia), con el film The death of Tarelkin; Andrea Zittel (USA), con una serie de trabajos de su Personal Panel Uniforms de los años 90s; Falke Pisano (Holanda) con la instalación Figures of Speech (Formation of Crystal); dos trabajos recientes del colombiano Gabriel Sierra; la participación del colectivo danés Superflex con la instalación participativa Copy Light Factory (2005) donde cada visitante podía construir una lámpara diseñada por ellos y que permanecería en la sala apilándose unas sobre otras en el tiempo de duración de la exposición. También acompañando la exposición en el patio de la fundación se encontraba el video An Evening of the Book (2007) de Mai-Thu Perret (Italia), junto con la instalación El Quisco, unas banderas-cortinas de tela con diseños geométricos del chileno Felipe Mujica.

Aquí quisiera detenerme un momento para comentar la gran visibilidad que ha tenido el trabajo de éste artista en Artissima, con representación de su galería Suiza Christinger de Mayo y los Guatemaltecos de Proyectos Ultravioleta, donde comparte con Naufus Rámirez-Figueroa. En ambas galerías ha presentado parte de la misma obra que se encuentra en la exposición comisariada por Julieta González y que son parte de su trabajo más reciente. Felipe Mujica viene desarrollando desde hace años una obra que tiene una estrecha relación con la participación colectiva, fue fundador de la conocida Galería Chilena (1997-2000) y aunque ya no existe más, su obra actual tiene claras reminiscencias a esa experiencia y a un interés muy marcado por la funcionalidad y contemplación de los objetos que crea. El Quisco es una obra exterior cuyos elementos, 4 cortinas de tela, se presentan colgadas verticalmente desde unos hilos metálicos y pueden ser movidas por el espectador, unidas o separadas, formando nuevos diseños y múltiples separaciones de un mismo ambiente. En este sentido, El Quisco es una instalación que se vuelve parte tanto de la museografía como de la arquitectura del lugar. En el contexto de la exposición Ways of Working: The Incidental Object se activa parte del contenido conceptual de la obra de Mujica que hace referencia directa a movimientos de vanguardia como el constructivismo ruso y la escuela de la Bauhaus, puesto a que intentan recobrar el ideal modernista de democratización del objeto de arte.


Vista de la instalación El Quisco de Felipe Mujica en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz

Vista de la instalación El Quisco de Felipe Mujica en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz. ©Felipe Mujica

Vista de la instalación El Quisco de Felipe Mujica en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz

Vista de la instalación El Quisco de Felipe Mujica en la exposición Ways of Working: The Incidental Object en la Fondazione Merz. ©FelipeMujica


En la Fondazione Sandretto el comisario Chris Fizpatrick, director de proyecto Objectif Exhibitions en Antwerp, Bélgica presenta la exposición Veerle que es simplemente un nombre escogido como pretexto para unir varios rangos de actividad artística. Mediante la inserción de una serie de obras dentro de una conversación y poniendo una serie de conversaciones en diálogo con las obras, Veerle puede acumular, lo que llama su comisario “Múltiples personalidades” como Federico Acal, Nina Beier, Goda Budvytyte, Liudvikas Buklys, Frank Chu, Trisha Donnelly, Peter Fischli & David Weiss, Ceal Floyer, Isa Genzken, HalfLifers, Euan Macdonald, Mahony, Eva Marisaldi, Giovanni Oberti, Julie Peeters, Post Brothers, Rosemarie Trockel, Anne-Mie Van Kerckhoven, y Erik Wysocan. Sin duda Veerle es un proyecto singular, es una sala de proyección ubicada en una pequeña habitación de la Fondazione Sandretto donde al entrar todo se ve oscuro, se oyen voces, y da la sensación de que todo cambia constantemente. La suma de obras que componen esta exposición se superponen en forma de videos, informes orales, chismes, periódicos, temas web, proyectos postales, visitas guiadas a la exposición, performances, etc.,etc.
Vista de la exposición Veerle en la Fondazione Sandreto.

Vista de la exposición Veerle en la Fondazione Sandreto. ©Studio Santorsola


En el GAM Galleria Civica d´Arte Moderna e Contemporanea se presenta Ideal Standard Forms comisariada por Anna Colin, comisaria independiente radicada entre Paris y Londres. En ella se incluyen obras de tan solo tres artistas, Edward Allington (Troutbeck Bridge, Cumbria, 1951), Pablo Bronstein (Buenos Aires, 1977) y Matthew Darbyshire (Cambridge, 1977). Invitando a los visitantes a dar un paseo a través de esculturas y edificios hiperbólicos, esta exposición propone una excursión en los espacios de lo público, y conceptos como ciudadanía y reproductibilidad cultural. Los tres artistas comparten una serie de preocupaciones formales, referencias culturales e intereses disciplinarios, cuestionando el lenguaje asociado a la arquitectura pública, la escultura y  el diseño.

La instalación a gran escala de Pablo Bronstein Temple of Convenience (2011) sugiere un urinario público neoclásico –un templo lujoso y elegante destinado a una actividad íntima-. Con ello satiriza el carácter “sacrosanto” de la arquitectura clásica, abriendo un debate entre la suciedad, la privacidad y la insubordinación en la Polis histórica contemporánea.  Matthew Darbyshire ha producido un trabajo que relaciona asuntos de la escultura pública con la reproducción industrial. El artista ha seleccionado cuatro esculturas de la colección del GAM – Vinta (1908) de Gaetano Cellini, una edición de la escultura de Silence-Corneille de Hans Arp (1954), Living Sculpture (1966) de Marisa Merz, y Leone (1840) de Giuseppe Gaggini- y mediante el uso de una reconstrucción 3D y una impresión CNC los transforma en objetos genéricos de espuma de poliestileno. Un desnudo, un león, un falo, y un espiral representan ahora una sátira de las posibles obras de arte público. Completando la exposición, dos esculturas de (1987) compuesta por 99 pequeñas copias de yeso de la Venus de Samotracia del Louvre, y Unsupported Support (1987) un capitel insertado en la pared que se desprende de su función de soporte. Todas estas obras irreverentes poseen un exquisito gusto por lo obsceno, todas ellas exploran las convenciones de la arquitectura y el diseño, y la ambigua frontera entre el espacio público y el privado.


Vista de la instalación Victory Boxes de Edward Allington parte de la exposición Ideal Standard Forms en el GAM Galleria Civica d´Arte Moderna de Contemporanea

Vista de la instalación Victory Boxes de Edward Allington parte de la exposición Ideal Standard Forms en el GAM Galleria Civica d´Arte Moderna de Contemporanea. ©Studio Santorsola

Vista de la instalación Temple of Convenience de Pablo Bronstein parte de la exposición Ideal Standard Forms en el GAM Galleria Civica d´Arte Moderna de Contemporanea

Vista de la instalación Temple of Convenience de Pablo Bronstein parte de la exposición Ideal Standard Forms en el GAM Galleria Civica d´Arte Moderna de Contemporanea. ©Studio Santorsola

 


Por último en una experiencia completamente atemporal donde las obras de renombrados artistas contemporáneos se relacionan entre ellas y conviven con la arquitectura barroca del Palazzo Cavour, el curador del New Museum de Nueva York, Gary Carrion-Murayari presenta la exposición Repertory que incluye la obra de Ericka Beckmann, Heidi Bucher, David Haxton, Andreas Schulze y más jóvenes como Steven Claydon, Isabelle Cornaro, Elad Lassry, Christian Mayer, Arthur Ou, Karthik Pandian, Carmelle Safdie, Erin Shirreff, Sue Tompkins, y Andro Wekua. El título refiere al Film de 1973 de Ian Breakwell donde tomas simples y movimientos de cámara cautelosos comparten el lenguaje del cine estructuralista, mientras que el escenario sugiere una amplia descripción de objetos que resaltan y transforman su potencial performativo. Utilizando diversos enfoques formales, todos los artistas en la exposición comparten un interés por la captura de “lo que queda” del cuerpo físico, el espacio arquitectónico y objetos personales traduciendo tanto por medio de diversas técnicas sus propias historias sociales y privadas, que como señala el comunicado de la exposición, “abren un diálogo único e inesperado con el Palazzo Cavour, con su arquitectura, decoración y la historia política y cultural que impregna el palacio.” Las obras exhibidas encarnan la diversidad potencial de los objetos y superficies que la película de Breakwell describe. Con un estilo esencial y una estructura rígida predominante, Repertory representa nuestro tiempo contemporáneo. Y, como en el film de Breakwell, todos los artistas presentes en esta exposición inician una serie de acciones en las que los objetos actúan e interactúan, generando nuevos significados.

 

Vista de la instalación de Andro Wekua, Walk como parte de la exposición Repertory en el Palazzo Cavour

Vista de la instalación de Andro Wekua, Walk como parte de la exposición Repertory en el Palazzo Cavour. ©Studio Santorsola

Vista de la instalación de Steven Claydon como parte de la exposición Repertory en el Palazzo Cavour

Vista de la instalación de Steven Claydon como parte de la exposición Repertory en el Palazzo Cavour. ©Studio Santorsola


Esto es ONE TORINO cinco exposiciones en cinco centros dedicados al arte contemporáneo y moderno que amplían la experiencia de visitar Artissima. Por supuesto, al recorrer estos fantásticos lugares –de fantasía-, ya nos hemos olvidado que hemos viajado a Torino para visitar una feria, seguramente ahora nos den ganas de volver, pero Artissima ya ha terminado. Nos queda dar una vuelta más y buscar un buen restaurante de pasta fresca, comer una burrata y tal vez unas ricas alcachofas a la plancha, y esperar a diciembre para viajar a Basel Miami y ver que encontramos en los alrededores de la ciudad.

 


[1] En conversación con Stefan Benchoan, integrante de Proyectos Ultravioleta.